Durante este periodo de crisis sanitaria mundial, los gobiernos de todo el mundo han aprobado medidas de urgencia para proteger a sus ciudadanos. Aunque la necesidad de tomar medidas firmes para controlar la epidemia es evidente, nosotros, como ciudadanos y expertos en tecnología cívica, tenemos que ser conscientes del impacto que estas medidas pueden tener sobre nuestros derechos y libertades fundamentales.

En las democracias occidentales la libertad de circulación se ha visto considerablemente reducida, las reuniones y manifestaciones se han prohibido, en ocasiones se han suspendido elecciones y, en ciertos países, los gobiernos elegidos democráticamente han reducido el control parlamentario. Algunas medidas de urgencia están justificadas para luchar contra el virus, pero, para la mayoría de nosotros, una gran parte de estas decisiones no tiene precedente en tiempos de paz. 

Teniendo en cuenta el contexto, para nosotros, como expertos en tecnología cívica, es crucial reafirmar la importancia de las libertades individuales y de la responsabilidad ciudadana. En los países democráticos, proteger los derechos fundamentales aún sigue siendo esencial, incluso en el caso de una crisis sanitaria de estas proporciones.

Como ciudadanos, debemos buscar nuevas soluciones para proteger nuestros derechos de manera eficaz y ser solidarios. Debemos dedicar tiempo y atención a la cooperación, ayudando sobre todo a  las personas vulnerables, el personal sanitario y otros trabajadores esenciales de nuestra sociedad. Habrá que esforzarse para instaurar las iniciativas  tomadas en tiempos de crisis como nuevas formas sostenibles de ofrecer servicios públicos, de formar parte de una democracia deliberativa o de fortalecer la resiliencia de nuestros territorios Cómo salir de esta crisis y tomar una dirección positiva es una cuestión esencial para nuestras sociedades e instituciones democráticas.

Las tecnologías cívicas otorgan a los ciudadanos las herramientas necesarias para mantener el contacto, intercambiar opiniones y reaccionar a cuestiones sociales urgentes. Permiten una cooperación permanente entre ciudadanos y responsables políticos para buscar soluciones para un futuro mejor, contribuyendo así a aumentar la implicación de los ciudadanos.

Mediante esta tribuna a favor del compromiso ciudadano en tiempos de crisis, destacamos la importancia permanente del compromiso cívico, la toma de decisiones participativa y la protección de las libertades individuales tanto en estos tiempos difíciles como en el futuro.

Florent Barre, presidente y cofundador de Quorum

Axel Dauchez, presidente y fundador de Make.org

Cyril Lage, cofundador y director general de Cap Collectif

Chloé Pahud, fundadora y directora general de Civocracy

Julie de Pimodan, cofundadora y directora general de Fluicity

Fotis Talantzis, cofundador y director general de Novoville